El recorrido a pie nos sumerge en el laberinto de calles blancas del Barrio Judío. Este sector, declarado Patrimonio de la Humanidad, conserva el trazado medieval y el encanto de una época donde convivieron diversas culturas. Durante el paseo, cruzaremos el imponente Puente Romano sobre el río Guadalquivir y admiraremos las murallas del Alcázar.
Visitaremos la Sinagoga de Córdoba, un tesoro del siglo XIV y la más antigua de Europa Occidental que aún se mantiene en pie. Además, siempre que estén accesibles y abiertos al público, conoceremos los famosos Patios, esos oasis de color y fragancia donde las flores adornan las paredes encaladas, una tradición que es el alma de la hospitalidad cordobesa.